Quienes Somos

Fundada como una empresa de compuestos químicos en 1938 por Don Rafael Fernández Saldaña, VIAKEM (antes PYOSA) se ha consolidado y crecido como empresa familiar con una filosofía humanista cimentada en sólidos valores.

La misión de VIAKEM es ofrecer soluciones integrales a la industria química. Basados en este objetivo principal y con una clara definición de sus metas a largo plazo, los esfuerzos de la compañía están orientados hacia el desarrollo, producción y comercialización de productos químicos de la más alta calidad existente en el mercado.

Como parte de su oferta integral, VIAKEM brinda asesoría y servicio técnico para la aplicación de sus productos en los procesos de transformación de sus clientes, mismos que participan en mercados industriales tan diversos como el de fabricación de derivados del petróleo, agroquímicos, fragancias, medicamentos, detergentes, entre otros.

Para lograr competir con éxito en el mercado global, VIAKEM pone en práctica los conceptos y técnicas de Control Total de Calidad (TQC) en cada uno de sus procesos de manufactura y administración, optimiza de manera permanente sus canales de distribución y mantiene un especial enfoque en el servicio al cliente para garantizar su plena satisfacción.

De esta manera, podemos resumir que VIAKEM es grupo de personas de calidad haciendo química de clase mundial.

Las planta de VIAKEM se localiza en el área metropolitana del estado de Nuevo León, reconocida como el corazón industrial del país y un importante centro de desarrollo tecnológico.

Planta Productiva

VIAKEM tiene su planta en el municipio de San Nicolás de los Garza donde fabrica y comercializa una amplia gama de productos para sus clientes alrrededor del mundo.

Certificación ISO-9001:2008

Nuestra Política de Calidad es llevada a la práctica por medio del Sistema de Administración de la Calidad en Todo (SACaT), el cual establece los lineamientos bajo los cuales operan los procesos internos de la compañía, siempre orientados a la satisfacción del cliente y la mejora continua.

El sistema de calidad que opera en VIAKEM cumple los requerimientos especificados en la norma vigente más reconocida en el mundo, ISO-9001:2008.

De esta manera, VIAKEM otorga a sus clientes una garantía de calidad respaldada por la certificación de organizaciones y estándares internacionales.

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Certificado ISO-9001:2008 número MQA 4001348 otorgado por  Lloyd´s Register Quality Assurance Limited.

 

VIAKEM, personas de calidad haciendo química de clase mundial

Política de Calidad

“Garantizar que el cliente perciba un mayor valor en forma consistente de acuerdo a sus propios índices de medición. Ser una empresa de calidad, que implica calidad de colaboradores, de administración, de productos, de servicios, de planta, de equipo y de resultados económicos. Es obligación de los colaboradores en VIAKEM aplicar TQC (Total Quality Control) en las actividades personales y de trabajo”.

Política de Seguridad, Salud Ocupacional y Medio Ambiente

“Desarrollar todas las operaciones de manera tal que garanticen la seguridad e integridad del personal, de las instalaciones, de la comunidad y de nuestros clientes, así como la protección del medio ambiente. En el marco de la filosofía de TQC, la salud, seguridad, protección ambiental y cumplimiento regulatorio tienen igual importancia que la producción, calidad, costo y moral. Nuestro compromiso es evitar todas las lesiones, enfermedades ocupacionales e incidentes que afecten la seguridad, la salud y el medio ambiente”.

VIAKEM deriva su fuerza de más de 65 años de trabajo y dedicación invertidos en fabricar y comercializar productos químicos de la más alta calidad existente en el mercado. Clientes de VIAKEM en todo el mundo reconocen la empresa por su rica tradición de excelencia en la química fina y del color.
1930 - 1937
Don Rafael Fernández Saldaña, fundador de PYOSA, trabaja para la empresa norteamericana Quaker Oats. Funda con su hermano Julio la empresa Convertibles Monterrey S.A., dedicada a la comercialización de óxidos de plomo en el estado de Nuevo León.

Un cambio tecnológico en la refinación de las gasolinas deja fuera la utilización del óxido de plomo como agente eliminador de azufre en las mismas. Al perder su principal mercado, Convertibles Monterrey se vió forzada a cerrar.

1938 - 1940
Don Rafael, a la edad de 60 años, junto a su hijo Alberto de 20 años, formalizan a finales de 1938 una empresa comercial e industrial con el nombre de Mercantil Fernández. Con un capital social de cinco mil pesos, inician su operación en una casona rentada en el centro de la ciudad de Monterrey.

En el ramo comercial, esterilizaban y empacaban el cereal de trigo Kremo y cubrían actividades de compra-venta y representaciones comerciales de toda clase de productos afines a la crema de trigo.

En el ramo industrial, se compraba a Minera y Metalúrgica Peñoles la greta en bruto, tal como sale de las copelas de la fundición y Mercantil Fernández realizaba la molienda del litargirio fundido, mismo que vendía a alfareros y fabricantes de acumuladores, entre otros. Producir minio y óxidos de plomo sería la primera diversificación de una empresa que con el tiempo sería líder en el ramo en México.

La empresa se ve favorecida con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y encuentra un espacio propicio para la exportación. En 1940 se inicia la construcción de la Planta 1 y se instala un horno para producir minio (PB3O4), variedad del plomo especial para la industria cerámica y pintura anticorrosiva de la familia de amarillos y naranjas cromo (pigmentos inorgánicos).

En este mismo año se incorpora a la empresa Don Rafael Fernández Ruiloba. Las áreas originales de comercialización y representaciones se liquidan y todos los recursos disponibles se dedican a la producción, comercialización, investigación y desarrollo de los óxidos y pigmentos derivados del plomo.

1941 - 1946
A principios de 1941 Mercantil Fernández se instala en su primera planta propia, en Industrias 930 Poniente. La demanda del óxido de plomo para la fabricación de acumuladores eléctricos requería de un producto más especializado y fabricado con nuevas tecnologías: el Sistema Barton y los molinos rotatorios.

Don Rafael Fernández Ruiloba desarrolla tecnológicamente el reactor Barton para facilitar la fabricación de litargirios plomados especiales para la industria de acumuladores, litargirio amarillo de alta pureza y minios para la industria cerámica, la de cristal de plomo y la de pinturas anticorrosivas.

1947 - 1954
En 1947 se constituye legalmente Pigmentos y Oxidos, S. A. (PYOSA). En ese mismo año se inicia la exportación de litargirio plomado a los fabricantes de acumuladores en Estados Unidos y compite con productores americanos entre los cuales se encontraba Eagle Picher, compañía con la cual logra una alianza que le permite a PYOSA adquirir más equipo y así cuadruplicar su capacidad de planta. En 1948 se hacen las primeras investigaciones para ingresar al negocio de los insecticidas agrícolas. En este mismo año se incorpora a la empresa el más joven de los hijos de Don Rafael Fernández Saldaña, Don Jorge Fernández Ruiloba, ingeniero químico egresado de la Universidad de Purdue en Indiana y desarrolla la primera línea de pigmentos amarillos cromo en 1950, dando origen a los procesos de síntesis que han llevado a PYOSA a ser considerada como una empresa de especialidades químicas con desarrollos propios. La producción de agroquímicos iniciada en 1948, entra de lleno al mercado en 1950 con la fabricación de insecticidas agrícolas a base de arseniato de calcio. En 1951 se constituye Insecticidas Cruz Negra, cuyo objetivo era la fabricación, transformación, comercialización e industrialización de toda clase de insecticidas, fertilizantes y sus derivados. En 1953 se incorpora a la empresa el Ing. Erick Simon Lehman y con sus conocimientos se desarrollan nuevos productos. En 1954 se inician los trabajos de desarrollo tecnológico para completar la línea de pigmentos derivados de plomo, en este mismo año PYOSA cuenta con una línea ferroviaria de embarque.
1955 - 1962
En 1955 se construye la Planta 2, que servirá de ampliación para sus áreas de pigmentos y colorantes textiles, así como colores certificados para alimentos, cosméticos y farmaceúticos. En este mismo año se fusionan Pigmentos y Oxidos y su subsidiaria Insecticidas Cruz Negra del área de química agrícola.

Durante los años cincuenta se dispone de un mayor desarrollo tecnológico, la cultura industrial en México empieza a manifestarse provocada por una época de gran estabilidad y crecimiento real. Las ventas de PYOSA se multiplican por 10 veces y el desarrollo de productos se pone de manifiesto en los pigmentos orgánicos como los amarillos y rojos tipo azoico y en los colorantes certificados para alimentos.

De 1957 a 1959 los trabajadores de PYOSA forman su propio sindicato y se firma el primer contrato colectivo de trabajo, se establece el servicio de comedor para los empleados y se inician las publicaciones de la Revista Unión, órgano informativo interno de PYOSA.

A principios de la década de los sesentas se adquiere un terreno de 43 hectáreas en el municipio metropolitano de San Nicolás de los Garza, en dicho terreno se instalaría posteriormente la Planta 3. A finales de 1961 se destina una parte de estos terrenos para instalar una planta productora de colores y fritas cerámicas, fundando así la empresa Colores Cerámicos Mexicanos en sociedad con la compañía norteamericana O’Homel Corporation, quienes posteriormente venderían sus acciones a PYOSA. En 1962 se constituye el primer laboratorio de análisis en la empresa.

1963 - 1971
El primer colorante textil que se fabricó en PYOSA fue el rojo congo, un colorante directo, casi a la par se fabrica el azul directo 86 que es una sulfonación del azul ftalocianina. Para evaluar los colorantes se adquiere un espectofotómetro que determina el índice de concentración de un colorante en solución.

Los colorantes directos fabricados por PYOSA eran para algodón y otros para lana, pero en los años sesentas la moda del poliéster y nylon demandaba colorantes dispersos, por lo que PYOSA constituye en 1967 una sociedad con la American Aniline Corporation para establecer una comercializadora de una gama de productos para la industria textil que recibió el nombre de Anilinas Panamericanas, ubicada en el estado de México.

En 1968 inicia la producción de colorantes dispersos en la Planta 3 y para 1969 la producción de dispersos lleva a la empresa al desarrollo de colorantes solventes para Pemex para dar color de diferenciación de grasas y aceites, posteriormente también para gasolinas. En 1971 se liquida Insecticidas Cruz Negra.

1972 - 1980
En la primera mitad de la década de los setentas se desarrolla el azul índigo (o añil) que se emplea como colorante para la mezclilla, por muchos años, solamente cinco fabricantes a nivel mundial la producirían, incluyendo a PYOSA.

En 1977 es creada la Unidad Facek para la elaboración de productos químicos, intermediarios y agroquímicos. Ese mismo año, el Ing. Alberto Fernández Garza (nieto del fundador) es nombrado Director Ejecutivo de la empresa.

A finales de ese mismo año, se hace el primer diagnóstico organizacional apoyado en los principios de Ichack Adizes. Esta tecnología administrativa se convierte en la base de todo el desarrollo organizacional de PYOSA, estableciendo como resultado en 1979, una estructura enfocada por producto: Oxidos de Plomo, Pigmentos, Colorantes Textiles y Químicos.

Para 1980 el personal de PYOSA sobrepasaba la cantidad de 1,000 colaboradores. La empresa Anilinas Panamericanas es liquidada, dando paso a la nueva oficina comercial de PYOSA en la ciudad de México.

1981 - 1990
Para reforzar el desarrollo organizacional, PYOSA pone en práctica en 1981 las ideas y conceptos de McKinsey. En 1983, influidos por los conceptos de la administración japonesa (Teoría Z), se forman cinco equipos de veinte personas cada uno con el propósito de establecer los valores y objetivos de la empresa.

A finales de 1983, buscando las alternativas para alcanzar la excelencia a nivel ejecutivo y utilizando la teoría de Adizes, se lleva a cabo un diagnóstico para obtener y formalizar las responsabilidades y compromisos de los directores de cada uno de los negocios. A mediados de 1985 se introducen, principalmente en las áreas comerciales, los conceptos del Boston Consulting Group, modelo que enseña la forma de posicionarse estrategicamente en los mercados.

En 1987 se decide utilizar MRP-II con el objetivo de mejorar la administración de la producción, disminuir el costo de los inventarios y mantener un alto nivel de servicio al cliente. La implantación de esta herramienta administrativa tomó 24 meses de trabajo, incluyendo la instalación de una red de comunicación satelital necesaria para su operación. Pocos meses después, PYOSA se convierte en la primera empresa latinoamericana en ser clasificada como Usuario Clase A en la utilización de MRP-II.

En 1989 se funda la empresa Esmacer, S.A. de C.V. como resultado de una coinversión entre Colores Cerámicos Mexicanos y el Gruppo Colorobbia, de origen italiano. El objetivo de Esmacer era ofrecer adicionalmente a sus clientes los valores agregados de diseño, asesoría y soporte técnico en el uso de las fritas cerámicas para la fabricación de productos tales como pisos y recubrimientos.

Iniciando la década de los noventas PYOSA enfrenta los cambios drásticos que se gestaban en el contexto económico mundial, la globalización de los mercados era inminente. El reto para la empresa consistía en ser lo suficientemente flexible, con alta productividad y sin descuidar el nivel de atención a sus clientes. Bajo este contexto, la empresa decide estratégicamente adoptar el Control Total de Calidad (TQC) siguiendo el modelo japonés, para ello recibe asesoría de la Unión Japonesa de Científicos e Ingenieros a través del Dr. Ichiro Miyauchi.

1991 - 1998
El proceso de implementación de la filosofía de Calidad Total en PYOSA inicia en 1991 con la capacitación del personal en todos sus niveles. Posteriormente surgieron los primeros Círculos de Control de Calidad integrados principalmente por colaboradores de la línea de producción, quienes aplicaban los conocimientos adquiridos tanto en su desarrollo personal como en la mejora de sus actividades de trabajo. La práctica generalizada de los conceptos y herramientas de TQC le permitió a PYOSA integrar a su cultura organizacional la búsqueda permanente de la mejora continua.

A finales de 1992 se inagura un nuevo laboratorio de investigación y desarrollo construido en los terrenos de la Planta 3. En sus instalaciones se asignó a un selecto grupo de investigadores, ingenieros y demás personal especializado en química analítica con el propósito de acelerar la oferta de nuevos productos a un mercado cada vez mas demandante.

A mediados de 1993 se establece, con la ayuda de la compañía consultora EDS, un plan para el uso estratégico de la tecnología de información. Como principal resultado, a inicios de 1995 se implanta en PYOSA el sistema computacional SAP para gestión de sus recursos, siendo una de la primeras empresas mexicanas en utilizarlo.

A inicios de 1996 nace la compañía Ftalmex, S.A. de C.V. como resultado de una coinversión entre PYOSA y la empresa japonesa Toyo Ink Mfg. Esta compañía se orienta a producir pigmentos verdes y azules derivados de ftalocianina de cobre así como los violetas carbazol para surtir principalmente la zona geográfica del entonces recién creado Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLC).

Un año después se forma la compañía Pyosa Oxides, S.A. de C.V., producto de la coinversión entre PYOSA y la compañía franco-alemana Penarroya GmbH. Su objetivo es fabricar y comercializar globalmente óxidos de plomo, empleando en su fabricación la tecnología de punta europea.

1999 - Actualidad
En 1999 es nombrado Director Ejecutivo el Ing. Emilio Assam Helú, quien anteriormente tenía a su cargo la dirección de PYOSA Químicos Finos y otras responsabilidades previas relacionadas con la ingeniería de procesos.

En el año 2001 se establece la visión “PYOSA Siglo XXI”. El inicio del nuevo milenio plantea retos importantes en un mercado con alta competencia, sin embargo, también se vislumbran excelentes oportunidades de crecimiento.

Durante los siguientes años, y fiel a su visión, VIAKEM (antes PYOSA) instrumenta las acciones que le permiten transformarse para cumplir el objetivo de ofrecer a sus clientes más y mejores soluciones, no sólo a través de productos, sino integrando servicios de valor agregado.

De esta forma, la historia de VIAKEM se escribe en su cotidiano esfuerzo por lograr la excelencia con base al trabajo duro y en equipo, tal como lo hicieran sus fundadores hace más de 65 años.